miércoles, 3 de septiembre de 2008

La expansión de "la conjura"

El libro La Gran Conspiración Judía no era suficiente para la grandiosa magnitud que “Traian Romanescu” le quería dar a su fabuloso “descubrimiento”. Era necesario escribir más “tratados” haciendo nuevas “revelaciones” con el fin de graduar a sus ávidos lectores en grados ascendentes de “sabiduría”. El segundo libro más importante de “Traian Romanescu” en los círculos del neo-Nazismo, Traición a Occidente:





que apareció publicado en el mismo año (1961) en el que se publicó La Gran Conspiración Judía (ambos impresos en lugares distintos con una diferencia de unos cuantos meses en sus tiempos de impresión) tiene una dedicatoria especial a todos los “hermanos” de todas las fraternidades masónicas del mundo entero, como podemos intuírlo con sólo leer el índice de los contenidos de la obra:

Introducción

I. Por qué traiciona

II. Voces autorizadas

III. La Masonería es milenaria

IV. La Masonería y su constitución

V. Camino de la traición

VI. Los ritos masónicos

VII. Ordenes masónicas

VIII. Documentos masónicos

IX. La traición, tradición de la judío-masonería

X. La traición de Wilson

XI. La traición de Roosevelt

XII. La traición de Churchill

XIII- La traición de Truman

XIV. La traición de Eisenhower

XV. La traición de De Gaulle

XVI. Otros lo dicen

XVII. Cosas que deben ser conocidas

XVIII. El mundo despierta

XIX. Elementos inseparables: Comunismo-Judaísmo

XX. Por qué conspiran

XXI. Estorba la raza blanca

XXII. Aún hay esperanzas

XXIII. Traición abierta

XXIV. ¿Qué es la opinión pública?

XXV. Los “Nuevos tiempos de Roosevelt”

Obsérvese que en la portada del libro Traición a Occidente destaca en forma prominente en la parte superior derecha la inclusión de un símbolo que no había aparecido aparece en la portada del libro La Gran Conspiración Judía, y este es el símbolo de la escuadra y el compás propio de las fraternidades masónicas con el cual los masones identifican su origen como “constructores” (la palabra maçon es una palabra de origen francés que significa “albañil”, constructor). Obviamente, “Traian Romanescu” se estaba reservando su andanada despiadada en contra de las fraternidades masónicas para un segundo libro, precisamente éste libro. Con la inclusión del símbolo masónico en la portada, junto con los símbolos que ya habían sido puestos en la portada del libro “La Gran Conspiración Judía” (la Estrella de David, y “la hoz y el martillo” propio del hoy difunto comunismo soviético) el mito de “la gran conspiración judía” es elevado a la versión actual conocida como “la gran conspiración judía masónica comunista”.

Aquellos que realmente pertenecen o han pertenecido a alguna fraternidad masónica, no los que sólo las ven y las critican de fuera sin saber nada de lo que están hablando, saben de sobra que estas hermandades, a diferencia de algunas instituciones como la Iglesia Católica que está encabezada por el equivalente de un gobierno central con sede en el Vaticano en Roma bajo la autoridad casi monárquica de una sola persona, el Papa, carecen de un gobierno central, y operan de manera más o menos independiente, descentralizada. Por esto mismo, si alguien verdaderamente hubiera creado estas fraternidades para apoderarse del mundo, no podría haber escogido un peor modus operandi para ello que éste.

Destaca el hecho que Hitler y los Nazis alemanes, forjadores y promotores a gran escala del mito de “la gran conspiración judía comunista”, no creían ellos mismos en una “gran conspiración judía masónica comunista”, y tan es así que el rabioso industrial norteamericano antisemita Henry Ford, a quien Hitler admiraba y del cual tenía una fotografía en su despacho privado, fue homenajeado y condecorado en vida por Hitler pese a que Hitler sabía perfectamente que Henry Ford era un masón. El mismo Hitler del cual “Traian Romanescu” no tiene más que puros elogios y alabanzas, sólo menciona en forma esporádica a la masonería dentro de su libro doctrinario Mein Kampf (Mi Lucha). La incorporación plena de la masonería a las tesis doctrinarias de la ultraderecha moderna bajo el esquema de una “gran conspiración judía masónica comunista” es una innovación posterior a la época del Nazismo, forma parte de lo que hoy llamamos neo-Nazismo, y lleva el sello distintivo e inconfundible del fascismo de la España regida con mano de hierro por el dictador ultraderechista vitalicio Francisco Franco, reflejando la necesidad propagandística de tener que achacarle a alguien la culpa de “la gran conspiración” en un país en el que la población judía era prácticamente inexistente pero en el cual, históricamente hablando, la Santa Inquisición Española no sólo en la península ibérica sino también en sus colonias en el continente americano sometía a todos aquellos “hermanos” masones que llegaban a caer en sus manos a las más exquisitas y refinadas formas de tortura, culpándolos eventualmente por el colapso total del Imperio Español tras la invasión de Napoleón Bonaparte (se aclara aquí que Bonaparte nunca fué ningún masón).

El odio intenso que “Traian Romanescu” destila en este libro en contra de la masonería refleja directamente el odio intenso de las sociedades ultraconservadoras del estado de Jalisco en México en contra de ésta institución milenaria, a la cual culpan directamente de las persecuciones religiosas llevadas a cabo durante la Guerra Cristera (1926-1929), época conflictiva que sembró las semillas para la creación unos cuantos años después en el mismo Estado de Jalisco de la ultraderechista Universidad Autónoma de Guadalajara; y aquí no estamos hablando de meras coincidencias históricas, estamos hablando directamente de algo que siguió rígidamente la ley de “causa y efecto”. Todo, absolutamente todo lo que escribió Traian Romanescu coincide hasta los últimos detalles con los dogmas y las tesis doctrinarias con las cuales han estado siendo indoctrinados en la clandestinidad los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara desde los primeros días en que se fundó tan nefasta agrupación secreta operando al margen de la Ley. “Traian Romanescu” jamás en ninguno de sus escritos tuvo algo negativo que decir en contra de la Universidad Autónoma de Guadalajara y la organización criminal neo-Nazi “esperanza salvadora” en ninguna de sus obras, seguramente porque tal cosa hubiera expuesto sus íntimas asociaciones con esta sede del neo-Nazismo latinoamericano. “Traian Romanescu”, el “exiliado profesor rumano” refugiado en Occidente, habría sido recibido con los brazos abiertos e izado en hombros como héroe por los “Tecos” si hubiese existido realmente, allí le habrían dado pleno cobijo, protección y apoyo a su “cruzada salvadora”. Habría sido el principal centro de operaciones de “Traian Romanescu” en el continente americano. Y de hecho, lo fué, aunque no como Traian Romanescu, el cual fué tan sólo un seudónimo como el que está acostumbrados a utilizar los demás Tecos que estudian y gradúan como profesionistas de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

Así, el círculo se cierra.

Al final del libro Traición a Occidente aparece la leyenda que comprueba la publicación de este libro neo-Nazi en México:

Acabose de imprimir el día 25
De Julio de 1961 en los Talleres
De la Editorial JUS, S.A.; Plaza
De Abasolo número 14, Col.
Guerrero, México D.F.
El tiro fue de 3000 ejemplares.

Aunque se afirma que la impresión constó de 3 mil ejemplares, es posible que la cifra real haya sido decenas de veces superior, habido el hecho de que es posible encontrar centenares de copias de este libro por toda Sudamérica, sobre todo en Argentina.

Comparemos la fecha de la impresión del libro Traición a Occidente, 25 de julio de 1961, con la fecha de impresión del libro La Gran Conspiración Judía del mismo autor, 31 de mayo de 1961, ambos libros impresos en cantidades iguales de 3 mil ejemplares según los textos puestos al final de dichos libros. Esto nos revela que ambos libros, pese a la extensión de los mismos, aparecieron publicados con tan sólo dos meses de diferencia. Redactar, escribir, corregir y editar cualquiera de estos libros no es cosa que se pudiera haber llevado en cuestión de unas cuantas semanas o inclusive unos cuantos meses. Tómese en cuenta que en esos años no existían las computadoras personales de escritorio ni los procesadores de palabras como Wordstar o Microsoft Word. La aparición casi simultánea de estos libros en México nos revela un hecho importante: las revelaciones de Traian Romanescu siempre formaron parte de un gran plan cuidadosamente elaborado y ejecutado por un equipo de personas escondidas siempre bajo el más completo anonimato. Y esta propaganda apareció también pocos años después de que apareciera el primer gran libro del propagandista fascista mexicano Salvador Borrego Derrota Mundial, la “biblia” de la extrema derecha latinoamericana, lo cual no es mera coincidencia. Podemos dar por hecho que este plan sigue en marcha por los continuadores y promotores de la obra de Traian Romanescu y Salvador Borrego. Esta es gente que no se va a descansar tranquilamente a su casa mientras el "enemigo" que dice combatir no haya sido totalmente liquidado. Y para esta gente, mientras quede un solo judío o un solo masón o un solo comunista en el planeta, el enemigo no está totalmente “liquidado”. Por esto el centro motor de la ultraderecha latinoamericana, la Universidad Autónoma de Guadalajara, continúa operando y expandiendo sus redes ocultas de poder a través de las organizaciones secretas que continúa fundando en base a sus directivas. Quien crea ingenuamente que la Segunda Guerra Mundial terminó con la rendición de Alemania en 1944 y de Japón en 1945 debe echar un vistazo a lo que está sucediendo en la ciudad de Guadalajara en México. La Segunda Guerra Mundial continúa llevándose a cabo en estos precisos momentos, el conflicto no ha terminado. Lo único que ha cambiado son los actores, los escenarios de lucha, y las tácticas utilizadas. Es una guerra vieja y a la vez una guerra nueva, propia del Tercer Milenio, que puede terminar resultando tan mortal para muchas personas como en su tiempo lo fué lo que sucedió en Alemania, si el enemigo oculto no es desenmascarado y frenado a tiempo cuando aún queda tiempo de ello.

Veamos ahora la introducción que pone “Traian Romanescu” al principio de su libro, una introducción algo prolija para cualquier libro (los comentarios entre paréntesis al final de los párrafos son comentarios puestos por Spectator):

En favor del comunismo, la masonería traiciona al Occidente y a todo el mundo libre. Esta verdad (¿?), indiscutible (¿?), debe ser conocida de todos los que aman la libertad y están dispuestos a defenderla.

Bajo la dirección del judaísmo internacional, del cual la masonería es un instrumento (¿?), la traición se ejecuta sistemáticamente. Gracias a ella fue posible la revolución comunista en Rusia y, después de la segunda guerra mundial, ella ha propiciado la expansión del imperio bolchevique. En el presente, el supremo clan judeomasónico fomenta la llamada “coexistencia pacífica”, para dar tiempo de fortalecerse al monstruo eurasiático. El objetivo es que el bloque soviético afiance la esclavitud total de centenares de millones de hombres y supere al mundo libre en poderío económico y militar, para extender su zarpa sobre los pueblos que están aún fuera de su órbita, y que le serán entregados en bandeja por los traidores agazapados en todos los países del mundo occidental.

Todo está dispuesto para el buen éxito total de la criatura más querida del judaísmo internacional: el comunismo soviético. (Cabe recordar que el comunismo soviético desapareció por completo hace ya casi dos décadas con la caída del Muro de Berlín la noche del jueves 9 de noviembre de 1989.)

El libro de Lenín, “Tareas Inmediatas del Poder Soviético”, es acaso la más importante obra escrita según la cual se desarrolla el comunismo aplicado. (Naturalmente, después de los llamados “Protocolos de los Sabios de Sión”, que constituyen las directivas secretas del Primer Congreso Mundial Judío Sionista, efectuado en Basilea [1897], y que son la suma del comunismo real, no del propagandístico de Marx, Engels y otros).

El libro de Lenín contiene directivas destinadas exclusivamente a los jefes de la conspiración mundial comunista, como las siguientes: .

“Por el TERROR SISTEMÁTICO, dentro del que cualquier interrupción de contacto, cualquier TRAICIÓN y cualquier MENTIRA serán lícitas, nosotros encontraremos el medio de bajar A LA HUMANIDAD HASTA EL MAS MISERABLE NIVEL DE EXISTENCIA; solamente así conseguiremos transformar la humanidad en ese INSTRUMENTO PASIVO Y OBEDIENTE indispensable al establecimiento de NUESTRA DOMINACIÓN. DESCOMPONIENDO EL APARATO DE PRODUCCIÓN EN EUROPA Y AMERICA, ORGANIZANDO A LA HEZ DEL PUEBLO Y A LOS MALHECHORES ES COMO ACABAREMOS MAS FÁCILMENTE CON LA BURGUESÍA IDIOTA; tomaremos DESPUÉS ASIA Y ÁFRICA”. . . (¿Realmente dijo Lenin todas estas barbaridades exhibiéndose a sí mismo ante sus seguidores como un ser despreciable, abominable incluso? ¿En dónde están los documentos que comprueban tal cosa, de los cuales "Traian Romanescu" no anexó jamás una sola fotocopia de ellos?)

“GRACIAS A LA EXTERMINACIÓN TOTAL DE LA CLASE DIRIGENTE ACTUAL, NUESTRA VICTORIA ENCONTRARA EN EUROPA ENTERA POCOS OBSTÁCULOS, COMO HA OCURRIDO EN RUSIA. NUESTRO PODER NO CONOCE NI LIBERTAD NI JUSTICIA. ÉL ES DELIBERADAMENTE ESTABLECIDO SOBRE LA DESTRUCCIÓN DE LA VOLUNTAD INDIVIDUAL Y EL CONTROL COMPLETO TANTO DE LA PRODUCCIÓN COMO DEL CONSUMO. ¡SOMOS LOS AMOS! TENEMOS LA MISIÓN DE OPRIMIR. LA INSENSIBILIDAD ABSOLUTA ES NUESTRO DEBER. LA MAYOR CRUELDAD ES UN MÉRITO EN EL CUMPLIMIENTO DE ESTE DEBER”... (¿Realmente dijo Lenin todas estas barbaridades exhibiéndose a sí mismo ante sus seguidores como un ser despreciable, abominable incluso? ¿En dónde están los documentos que comprueban tal cosa, de los cuales "Traian Romanescu" no anexó jamás una sola fotocopia de ellos?)

“En la persecución de nuestra finalidad nosotros podemos aliarnos con las potencias capitalistas con todas nuestras FACULTADES DE DESTRUCCIÓN Y SOSTENER SUS ESFUERZOS EGOÍSTAS. PODEMOS AUN CONCERTAR convenios Y ALIANZAS CON ELLAS PARA INDUCIRLAS A UN FALSO SENTIMIENTO DE SEGURIDAD. CUANDO FINALMENTE HAYAMOS MINADO SU FUERZA DE RESISTENCIA, CUANDO SUS GOBIERNOS, IMAGINÁNDOSE ESTAR FIRMEMENTE ESTABLECIDOS, SE CONFIEN EN NUESTRO SOSTEN Y SE VEAN METIDOS EN TODA CLASE DE AVENTURAS, LOS ABANDONAREMOS Y ESTABLECEREMOS NUESTRO PODERÍO SOBRE SUS RUINAS, puesto que nuestra finalidad es y será: LA DOMINACIÓN DEL MUNDO”. (¿Realmente dijo Lenin todas estas barbaridades exhibiéndose a sí mismo ante sus seguidores como un ser despreciable, abominable incluso? ¿En dónde están los documentos que comprueban tal cosa, de los cuales "Traian Romanescu" no anexó jamás una sola fotocopia de ellos?)

Como se ve, la tarea del comunismo está en marcha. Del cumplimiento del mandato de Lenin se encargan los cabecillas rojos preparados en la academia política “Vladímir Ilitch Lenin”, de Moscú. El mismo Khrushchev, al frente de su banda, no pierde oportunidad de proclamarse “leninista”. Renegó, cuando menos de palabra, de Stalin, pero nunca de Lenin. En 1931, el judío ucraniano Manuilski declaraba ante los alumnos de la mencionada academia política de Moscú:

“LA GUERRA A MUERTE ENTRE EL COMUNISMO Y EL CAPITALISMO ES INEVITABLE. Hoy, desde luego, no tenemos fuerzas suficientes para el ataque. NUESTRO TIEMPO LLEGARA EN VEINTE AÑOS. ENTRETANTO ES PRECISO PONER A LA BURGUESÍA A DORMIR. Y COMENZAREMOS A HACERLO LANZANDO EL MOVIMIENTO DE PAZ MÁS ESPECTACULAR DE LA HISTORIA. HABRÁ CONCESIONES ELECTRIZANTES. Los países capitalistas, ESTÚPIDOS Y DECADENTES, SE REGOCIJARAN EN COOPERAR A SU PROPIA DESTRUCCIÓN. CELEBRARAN CUALQUIER OPORTUNIDAD DE VOLVER A SER AMIGOS. TAN PRONTO SU GUARDIA BAJE, CAEREMOS SOBRE ELLOS Y LOS APLASTAREMOS CON EL PURO CERRADO”.

Han pasado más de 30 años desde 1931 y el comunismo se encuentra en la fase de preparación del golpe final contra el mundo (¿?), preparación de la que la paralización del mundo occidental mediante “el movimiento de paz más espectacular de la historia” es la piedra angular. Y gran parte del progreso conseguido por el comunismo se lo debe a la traidora judeomasonería. (¿?)

En los Estados Unidos, clave de la libertad del mundo, la traición ha alcanzado profundidades insospechadas bajo la administración “republicana” del consorcio judío-masónico Eisenhower-Baruch-Weinberg y compañía, que burló no sólo a los países esclavizados que habían puesto su última esperanza en Estados Unidos, sino al mismo pueblo norteamericano. En 1959, esa administración se desenmascaró mediante el apoyo abierto al movimiento “de paz” que culminó con la invitación a Khrushchev para que visitara los Estados Unidos y desarrollara una campaña de propaganda.

La “paz” que propone el comunismo significa la muerte para el mundo libre, en un futuro muy próximo. (¿?) La traición iniciada por Roosevelt, Churchill, Attlee y Truman avanza incontenible, gracias a que el poder oculto de la judeomasonería domina política y económicamente a los pueblos cristianos. (¿?)

La masonería es el principal traidor de Occidente: esa masonería anticristiana por su origen y por su dirección secreta judaica allana el camino al comunismo y persigue los mismos objetivos.

En 1958 se efectuó en Chile la Cuarta Conferencia Internacional de la Masonería, y en ella los masones acordaron su apoyo abierto al comunismo. Fue el Episcopado argentino el único organismo eclesiástico que adoptó una actitud respecto de las decisiones del cónclave masónico. El 20 de febrero de 1959, treinta y tres prelados de la Iglesia Católica argentina, reunidos en la Villa de San Ignacio, en San Miguel (Argentina), redactaron la “Declaración del Episcopado Argentino”, que fue publicada por el periódico La Nación el primero de marzo siguiente. Comentando los acuerdos de la Cuarta Conferencia Internacional de la Masonería, la “Declaración del Episcopado” dice, entre otras cosas:

“. . .Señalóse a continuación la nueva táctica de la masonería, con la que coinciden también las últimas consignas del comunismo internacional. Los masones deben procurar el laicismo en todos los órdenes, y el comunismo la subversión del orden social, como terreno apto para sus intentos finales,

“La consigna masónica es la siguiente: intensificar la campaña laicista por intermedio de los diversos partidos políticos influidos; tratar de apaciguar la alarma de la Iglesia Católica contra la masonería, evitando la acción masónica directa; incrementar la acción de quebrantamiento de la unidad de los movimientos obreros, para apresurar luego su destrucción.

“La masonería y el comunismo persiguen momentáneamente el mismo objetivo (¿?) en América Latina, por lo cual debe procurarse la mayor armonía en la acción, sin que aparezca públicamente su alianza.

“Una prueba de todo esto la tenemos en el Segundo Congreso Internacional de la Fraternidad Universal- Es éste un congreso masónico de inspiración comunista, que aspira a bacer servir los fines masónicos de “fraternidad universal” a la expansión del comunismo soviético internacional. Este congreso se realizará en los días de la próxima Semana Santa y se propone aprestarse para luchar por la confraternidad humana y la PAZ del mundo, dos lemas en que ocultan sus perversas intenciones la masonería y el comunismo.

“Para lograr sus fines la masonería se vale de la alta alianza, de la alta política y de la prensa mundial. El marxismo se vale de la revolución mundial en lo social y lo económico, contra la Patria, la familia, la propiedad, la moral y la religión”.

Luego aparece, reproducida por el Episcopado católico argentino, una declaración reveladora hecha por el Gran Maestro de la masonería de París, que dice así:

“EL MARXISMO Y LA MASONERÍA TIENEN EL MISMO IDEAL COMÚN DE LA FELICIDAD TERRESTRE. UN MASÓN PUEDE ACEPTAR ENTERAMENTE LAS CONCEPCIONES FILOSÓFICAS DEL MARXISMO. NINGÚN CONFLICTO ES POSIBLE ENTRE LOS PRINCIPIOS DEL MARXISMO Y DE LA MASONERÍA”.

La fraternidad y la complicidad de la masonería con el comunismo son perfectamente claras. (¿?)

Ya en el otoño de 1948, tras una reunión en Bucarest, la masonería rumana había hecho una declaración similar a la del Gran Maestro parisiense. En aquella ocasión, los masones rumanos recibieron órdenes de colaborar con el gobierno comunista. Los que rehusaron fueron asesinados o sometidos a trabajos forzados. Eran en su mayoría masones de grados inferiores que desconocían los fines de su secta. (¿?)

Así pues, vivimos una época de traición masónica a favor de la conspiración judeo-comunista universal. Esperemos, sin embargo, que los “Grandes Maestros” y los consejos masónicos se equivoquen, y que su actuación no quede sin castigo. Son cálculos son demasiado optimistas.

La traición masónica ha llegado demasiado lejos; me propongo, en este libro, descubrirla ante los ojos de] mundo. Como la masonería es una entidad más o menos secreta, es necesario exhibir su organización y actividad. La condición esencial para poder combatir a un enemigo es conocerlo. Y la judeomasonería es un enemigo del mundo, tan peligroso como el comunismo mismo, porque sus dirigentes se mueven en secreto.

El Autor

Hecha esta introducción, puesta después del índice, “Traian Romanescu” no pierde tiempo en hacer afirmaciones que pueden causar un impacto profundo a quien las lee por vez primera por la forma en la que están hechas y por las referencias que cita:

Mucho cuidado pusieron los judíos para evitar que en los documentos masónicos, aparezca su influencia directa. Los motivos son obvios.

Sin embargo, en el periódico Israelita of America, del 3 de agosto de 1866, apareció un artículo firmado por el hebreo Isaac Wise; en el que se asentaba: “La francmasonería es una institución judía, cuya historia, grados, símbolos y palabras de paso son judíos de principio a fin”.

Antes de proseguir adelante, haremos un alto aquí para hacer algo que no acostumbran hacer la mayoría de los lectores de esta propaganda: examinar detenidamente y a fondo esta extraordinaria aserción. Lo que “Traian Romanescu” afirma aquí de manera categórica no es poca cosa. Según él, un judío prominente “reconoce” que la francmasonería es una institución judía de principio a fin. Esta afirmación por sí sola es toda una “revelación”; podría probar por sí sola toda la tesis del libro de “Romanescu”. Pero primero que nada, tenemos que examinar detenidamente las credenciales del judío al que se le atribuye haber dicho esto. La fuente de información citada es el periódico The American Israelite publicado en Cincinatti, Ohio, fundado en 1854 precisamente por Isaac Mayer Wise. Se trata del periódico judío de mayor antigüedad y de mayor duración en los Estados Unidos, cuyo domicilio y número telefónico son los siguientes (en caso de que alguien quiera ir a consultar el artículo al que “Traian Romanescu” está haciendo referencia):

18 W 9th St Ste 2
Cincinnati, OH 45202-2037
United States
Teléfono: (513) 621-3145

Las ediciones de dicho periódico de 1856 a 1977 están disponibles al público en general. Sin embargo, Spectator no reproducirá aquí el artículo al que “Traian Romanescu” parece estar haciendo referencia. “Traian Romanescu” no lo reprodujo, y Spectator no lo hará tampoco, porque al final de cuentas es su libro, y Spectator no está obligado a solventarle al mendaz “Romanescu” sus garrafales deficiencias.

Isaac Mayer Wise no era un judío ortodoxo, era un judío reformista, y de hecho fue uno de los líderes más venerados por la comunidad judía norteamericana. Estudiando detenidamente los trabajos que publicó en vida Isaac Mayer Wise, comprobamos que la historia de la masonería nunca fue una especialidad suya. Es más, Isaac Mayer Wise ni siquiera fué un masón, jamás perteneció a logia masónica alguna, ni siquiera como principiante en el primero de los 33 grados. Entonces... ¿cómo le atribuye “Traian Romanescu” a Isaac Mayer Wise tan doctos y enciclopédicos conocimientos sobre todo lo que tiene que ver con la masonería? Esto despierta nuestras primeras sospechas. El siguiente paso consiste en examinar en su totalidad lo que debe aparecer en el artículo en el que “Traian Romanescu” le atribuye a Isaac Mayer Wise haber dicho lo que afirma que dijo, máxime que “Traian Romanescu” no reproduce textualmente la cita a la que supuestamente hace referencia. Esto es importante para asegurarnos de que este prominente líder judío no está siendo tomado fuera de contexto. Pero aquí nos topamos con otro problema. “Traian Romanescu” no reproduce el texto completo de dicho artículo, y sólo se limita a afirmar que Isaac Mayer Wise hizo tal afirmación. Y aquí también caemos en la cuenta de otro hecho importante: el libro no reproduce fotocopia alguna del artículo en el que aparece ésta revelación, algo imperdonable considerando la importancia que tendría la demostración documental de una “revelación” de esta magnitud, y más imperdonable aún en alguien que se dice ser un profesor de la Universidad de Bucarest a sabiendas de que un verdadero académico de la Universidad de Bucarest jamás incurriría en omisiones tan burdas como éstas. Y de hecho, Traian Romanescu jamás reproduce fotocopia alguna de ningún documento en su libro, lo cual nos hace sospechar que en el caso de la “confesión” que le atribuye a Isaac Mayer Wise se puede tratar de una omisión deliberada de la fotocopia del documento. Entonces nos veríamos obligados a recurrir a la fuente original, lo cual nos requiere trasladarnos hasta la ciudad de Cincinnati para consultar las hemerotecas del periódico The American Israelite publicado el 3 de agosto de 1866, el cual es un periódico muy viejo que se remonta al siglo antepasado. Aquí casi podemos imaginarnos a “Traian Romanescu” diciéndole a todos sus lectores: “Si crees que estoy mintiendo al decir esto, pues entonces demuéstralo tú por tí mismo con tus propios medios, gastando todo el tiempo y el dinero que requieras para ello, y si encuentras que no es completamente cierto lo que te he afirmado, pues te felicito”. Aquí solo nos quedan tres opciones: la primera es aceptarle ciegamente a “Traian Romanescu” lo que nos está afirmando sin el beneficio de la reproducción del texto completo del artículo original al que hace referencia y mucho menos la reproducción de la fotocopia del artículo, y la segunda es gastar una cantidad considerable de tiempo y dinero viajando hasta Cincinnati posiblemente para descubrir a fin de cuentas que lo que nos dijo “Traian Romanescu” no era cierto. La tercera opción es simplemente descartar esta revelación ofrecida por Romanescu por falta de pruebas confiables. Tomaremos la tercera opción a reserva de ver qué tan confiable es “Traian Romanescu” en lo que afirma en el resto de su libro.

En realidad, si echamos un vistazo a varios de los artículos que han estado apareciendo a lo largo de los años en The American Israelite, queda claro que si los ultraderechistas mexicanos hubieran hecho bien su trabajo posiblemente éste periódico habría sido eliminado por completo de su lista como “fuente de información”, ya que no es una fuente segura para “documentar” a la “gran conspiración judía masónica comunista”. A manera de ejemplo, podemos citar cómo cuando apareció publicado en el año 1999 un libro denunciando al Papa Pío XII como El Papa de Hitler, The American Israelite abrió sus espacios editoriales para montar una defensa decidida de este Papa católico. “¿Un periódico judío, a la defensa de un Papa católico?”, podría decir un adherente de la ultraderecha, “No te lo creo, pruébamelo.” Anticipando ésta reacción, Spectator hará precisamente ésto, refiriéndose a un extracto de un artículo de Dimitri Cavalli publicado en el año 2000 bajo el título “Alabanza Judía para Pío XII” en el cual cita un artículo publicado por The American Israelite allá por 1939 precisamente en los tiempos de apogeo del Nazismo:

THE GOOD SAMARITAN:
Jewish Praise for Pope Pius XII
Dimitri Cavalli
Inside the Vatican © 2000
Urbi et Orbi Communications
Octubre del 2000, páginas 72-77

En un editorial de Noviembre 9, 1939, “Investido de Razón”, el American Israelite en Cincinatti también habló acerca de la Encíclica (del Papa Pío XII). “Al denostar al totalitarismo (una referencia de Pío XII a regímenes como el de Hitler), el Papa Pío XII llamó al individuo el objetivo y al Estado el medio para sacar a flote la igualdad fundamental entre los hombres porque los hombres están investidos de razón”, dijo el editorial. “Este concepto de democracia está reiterado en la Encíclica del Papa, enfatizando de nuevo la inviolabilidad de la persona como un ser sagrado...”

Y para no dejarles margen de acción a los ultraderechizados Yunquistas y Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Spectator les aclarará aquí que el escritor y editorialista Dimitri Cavalli, el cual graduó de una universidad católica, no es un judío.

El mismo Cavalli, citando nuevamente a The American Israelite en un articulo publicado el 21 de mayo del 2008 en el periódico The Washington Post, dice lo siguiente:

En un editorial (27 de Julio, 1944), el American Israelite en Cincinnati dijo: “Con Roma liberada, se ha determinado, en verdad, que 7,000 de los 40,000 judíos de Italia le deben sus vidas al Vaticano... Poniendo estas obras doradas junto con la intercesión del Papa Pío XII ante el Regente de Hungría en aras de los judíos húngaros, sentimos (los judíos) una inconmensurable deuda de gratitud hacia nuestros prójimos Católicos.”

Tras la aventurada afirmación de que Isaac Robert Wise “reconoció y aceptó” que la francmasonería es “una institución judía de principio a fin”, aparece de inmediato en el libro otra afirmación igualmente tan contundente como espectacular:

El judío alemán Findel, en su obra Der Jude ais Freimauer (El judío como Masón), publicada en 1911, decía: “No se trata únicamente de una lucha por los intereses de la humanidad; tratase del combate decisivo para la dominación judaica. En este batallar, el judaísmo se revela como amo a quien debe obedecer la masonería. Los judíos dominan las logias más importantes de toda Europa”.

De nueva cuenta, tenemos otra “revelación” que, por sí sola, probaría la tesis del libro Traición a Occidente.

Extrañamente, “Traian Romanescu” no dá el nombre completo del autor al que hace referencia, otro error imperdonable en alguien que se dice ser un académico de la prestigiosa Universidad de Bucarest. Spectator lo hará aquí por él. Se trata de Gottfried Joseph Gabriel Findel (1828-1905):





el cual para variar y a diferencia de Isaac Mayer Wise, era un masón y era todo un erudito en el tema de la historia de la masonería. El libro original al que “Traian Romanescu” hace referencia y cuya portada y primera página interiores son las siguientes:





se titula “Die Juden als Freimaurer” (El Judío como Masón). Findel, en efecto, era un alemán. Pero no era un judío, y por lo tanto la afirmación que hace “Traian Romanescu” de que se trata de un judío reconociendo y aceptando por escrito que “el judaísmo se revela como amo a quien debe obedecer la masonería. Los judíos dominan las logias más importantes de toda Europa” se debe tomar como un enunciado falso. Hemos atrapado a “Traian Romanescu” en su primera mentira en este libro, tan sólo la primera de muchas. La lectura completa del libro en su edición original en Alemán nos revela que Findel escribió el libro con el propósito de documentar las experiencias de aquellos judíos que habían logrado ingresar en aquellas fraternidades masónicas a las cuales se les permitía su ingreso (no les era permitido ingresar a todas ellas, como lo es el caso de la Gran Logia Royal York de Berlín y la Gran Logia Oriente de Francia fundada en 1733, la más grande organización de su tipo en Francia y una de las más añejas del continente europeo, lo cual desmitifica la fantasía “Traianista” de que “el judaísmo se revela como amo a quien debe obedecer la masonería”), y no con el propósito de "probar" que el judaísmo "se revela como amo a quien debe obedecer la masonería" y mucho menos como un poder secreto que "domina las logias más importantes de Europa" como parte de una "gran conspiración judía masónica comunista" para adueñarse del mundo. Tales patrañas son invención exclusiva de “Traian Romanescu”, confiado quizá en que ninguno de sus lectores tendría jamás ni el tiempo ni la paciencia ni los recursos para investigarle sus aventuradas afirmaciones.

Tras otras afirmaciones similares a las que acabamos de ver, aparece lo siguiente:

Las pruebas más contundentes del judaísmo de la masonería están contenidas en los “Protocolos de los Sabios de Sión”, formados por veinticuatro directivas secretas judías en las que se detalla el plan hebraico para la dominación mundial.

Esto quizá constituya el colmo. Para “demostrar” que la masonería es un instrumento predilecto de “la gran conspiración judía masónica comunista”, el autor recurre directamente... ¡a uno de los fraudes literarios más grandes de todos los tiempos! El cual, dicho sea de paso, “Traian Romanescu” reprodujo en su totalidad en su otro “gran” libro La Gran Conspiración Judía. Si estas fueran las “pruebas” y los argumentos presentados por un equipo de abogados ante un tribunal supremo para “defender” el caso de “Traian Romanescu”, su caso estaría perdido desde antes de que los jueces tuvieran oportunidad de emitir su veredicto.

Y lo que hemos visto apenas cubre una parte de lo que aparece en la primera página del libro. Podemos destruír el libro casi en su totalidad, pero tal vez ello sea una tarea que no valga la pena como tampoco vale la pena nada de lo que promulga “Traian Romanescu” en su ideología neo-Nazi. De cualquier manera, tomaremos algunos otros párrafos y secciones para exponerlo tal cual es. Veamos ahora otras cosas que el muy “informado” Traian Romanescu repite en varias ocasiones en su libro, relacionadas con el Presidente norteamericano Dwight David Eisenhower:

Por eso vemos que masones como Eisenhower, MacMillan, De Gaulle, Gronchi, Nehru y otros simulan que defienden a sus países del comunismo,- y hacen todo lo contrario. En ese doble juego los ayuda eficazmente la enorme maquinaria de propaganda, sobre todo periodística, que está en manos de la judería. (Capítulo III, “La masonería es milenaria”)

Dwight David Eisenhower, el ex-presidente de Norteamérica que desempeñó a maravilla el papel de “inepto” para permitir el avance del bolchevismo en todos los frentes, desmoralizar al pueblo norteamericano y restar prestigio al partido republicano. (Capítulo III, “La masonería es milenaria”)

Cuando la verdadera historia (¿?) sea escrita, sobre estos años de dolor, de muerte, de fango y lágrimas, muchas “personalidades” aparecerán desnudas de toda gala y nadando en su propia inmundicia. Allí estarán, en primera fila, los Wilson, Roosevelt, Truman y Eisenhower, autores de la actual catástrofe del mundo. (Capítulo X, “La traición de Wilson”)

La acción de (Woodrow) Wilson se manifestó paralizando entre otros, durante seis meses (enero-junio de 1919), la acción del llamado “Consejo Supremo de los Cinco”, que podía tomar una decisión en favor de los anticomunistas. Una vez salvada de momento la obra de la judería, los seguidores de Wilson, Roosevelt, Truman y Eisenhower, habían de encargarse de defenderla y fortalecerla, hasta el punto de que hoy los Estados Unidos mismos, siempre en manos de judíos y masones, están amenazados con la destrucción por el bolchevismo que Wilson salvó en 1919. (Capítulo X, “La traición de Wilson”)

La judería ha conseguido crear gran confusión en torno al verdadero origen de los últimos tres Presidentes de Estados Unidos, Roosevelt, Truman y Eisenhower, los tres israelitas, los tres masones y los tres traidores al mundo no comunista. (Capítulo XI, “La traición de Roosevelt”)

La traición y el crimen de Churchill en 1944, fueron aprobados por Estados Unidos y Francia en la gran conferencia de la traición en Ginebra, en 1955, cuando los “venerables hermanos” traidores Eisenhower, Edgard Faure y Anthony Eden se reunieron con los criminales del Kremlin, Bulganin y Krushchev, para hablar de la suerte de los pueblos vendidos del este de Europa y poner las bases a la traición planificada conocida como “coexistencia pacífica” y “espíritu de Ginebra”, más tarde “espíritu de Campo David”, que no es más que el espíritu de la traición judeo-masónica a favor del comunismo. (Capítulo XII, “La traición de Churchill”)

El apogeo de la traición había de corresponder a Dwight DAVID Eisenhower, uno de los mayores criminales de guerra no juzgados; ex comandante supremo de las tropas aliadas en Europa, ex dirigente de la Universidad masónica (¿?) de Columbia y finalmente Presidente de los Estados Unidos por obra del “Kahal”, de las logias y de los círculos dirigentes del comunismo en América. Es autor del libro Cruzada en Europa, sin que se sepa por qué él, que se ufanaba de ser ateo, y luego se supo que es israelita, usó sin derecho alguno e] nombre de la Cruz y de las Cruzadas, que son cosa de cristianos. (Capítulo XIV, “La traición de Eisenhower”)

Eisenhower fue transformado por la prensa judeo-masónica y por la prensa lacaya, nada menos que en una especie de ángel de la paz, tan aplaudido durante sus “viajes de buena voluntad”. (Capítulo XIV, “La traición de Eisenhower”)

En Estados Unidos han aparecido, en los últimos años, círculos cada vez más numerosos que se oponen a la política de bancarrota de sus gobiernos. Se trata de círculos nacionalistas con la misma ideología de loa nacionalistas europeos y que es de esperar que en día no lejano lleguen a tener suficiente poder para destrozar la conspiración judía y masónica en su país, ya que ese hecho es condición indispensable para realizar la lucha decisiva contra el comunismo mundial, Esos círculos disponen de unos cuantos periódicos, en los que exponen claramente el peligro que se cierne sobre Norteamérica. Uno de esos periódicos (¿?), Common Sense, editado en Unión, New Jersey, publicó un largo informe intitulado The Corning Red Dictatorship (La venidera dictadura roja), en el que encontramos escrito sobre Eisenhower, en el párrafo LXI: “Eisenhower está totalmente al servicio de los conspiradores judíos y está ejecutando de modo constante su Plan de los Protocolos (de los Sabios de Sión)”. (Capítulo XIV, “La traición de Eisenhower”)

Sin duda, Eisenhower no vivirá para ver realizados los sueños de la Internacional judeo-masónico-comunista que tanto teme a los alemanes y su rearme. Pero la obra de este “príncipe de la paz”, como lo calificó Nehru el cripto-comunista cuando Dwight David visitó la India en 1959; la obra de “Ike”, es tan grande y de consecuencias tan catastróficas para América y el mundo libre, que los judíos, los masones, los comunistas, todo los internacionales, tienen el deber de adorar al gran Presidente. (Capítulo XIV, “La traición de Eisenhower”)

Los americanos ya se están dando cuenta de la enorme traición pro-comunista perpetrada por Eisenhower. Robert Welch, el fundador y director de la “John Birch Society”, organización nacionalista americana que cuenta con centenares de miles de miembros, incluso generales, senadores, etc., acusó públicamente de comunistas no solamente al ex-presidente Eisenhower, sino también a su hermano Millón Eisenhower, a Eleanor Roosevelt, a Walter Reuther, jefe del sindicato automovilista A.D.L. y a muchos otros individuos que tuvieron o tienen cargos importantísimos en la vida política de Estados Unidos. Hay que mencionar que en las listas de agentes comunistas o filo-comunistas en Norteamérica, listas completadas por la “John Birch Society”, figuran también Robert Kennedy, el Ministro de Justicia (que está “luchando” contra los comunistas de América) y Earl Warren, el presidente de la Suprema Corte, otro “luchador” al servicio de Moscú. (Capítulo XIV, “La traición de Eisenhower”)

Todo esto sería interesantísimo, e inclusive hasta escalofriante, de no ser por un pequeño detalle: El General Dwight Eisenhower nunca perteneció a logia masónica alguna y mucho menos fue un judío. Si fue un masón o un judío, el único que lo supo “a ciencia cierta” fue el lenguaraz “Traian Romanescu”, y como nunca le dijo a nadie cómo fué que descubrió tales “datos” que nadie más parecía conocer como tampoco anexó jamás fotocopia de documento alguno en el que hubiese “descubierto” tales “datos”, pues tenemos que aceptárselo a “Traian Romanescu” como si fuese una revelación divina, como si fuese un acto de fé, como si fuese un dogma que no puede ser cuestionado por nadie so pena de incurrir en el riesgo de ser tildado cripto-judío, masón, o comunista encubierto. Así es como se maneja toda la propaganda de la extrema derecha (y toda la propaganda de religiones fantoches creadas para lucrar comercialmente con la fé de la gente), a base de dogmas.

Dada la enorme importancia histórica del General Eisenhower, el General norteamericano que derrotó a Hitler en el frente occidental (esta es la verdadera razón por la cual “Traian Romanescu” le tomó un odio acérrimo), si realmente hubiera sido un masón entonces la logia o las logias a las que habría estado afiliado se estarían jactando de ello presumiendo a su “hermano”. Pero no hay ninguna logia masónica norteamericana que lo reclame para la posteridad. Y si alguien pudiera probar hoy mismo, medio siglo después de que “Traian Romanescu” hizo sus aseveraciones puestas en Traición a Occidente, que Eisenhower era un judío, ello sería una noticia de primera plana hoy y le daría fama mundial al que pudiera comprobar tal “dato”. Y de ser cierto ésto último, los judíos del mundo entero lo estarían presumiendo orgullosos así como presumen al notable Primer Ministro inglés Benjamín Disraeli, el cual era judío (Disreali jamás ocultó ante nadie tal hecho). El General Eisenhower definitiva y categóricamente no tenía nada de judío, ni por raza ni por religión, y si alguien aunque sea un judío trata de hacerlo pasar como tal Spectator tendrá mucho gusto de ponerle un tapón en la boca. No es posible ni es ético el tratar de cambiar la historia como lo hacen los revisionistas falsarios.

Y por cierto, el primer Primer Ministro (perdón por la redundancia, pero es inevitable) Jawaharlal Nehru de la India, el hombre que junto con Ghandi llevó a su país a la independencia del Imperio Británico, no era un masón. Esta es otra más de las mentiras de “Traian Romanescu” para quien todos eran masones o judíos mientras no le demostrasen lo contrario (esta es una mentalidad típica de los extremistas de la ultraderecha mexicana que están en los estratos superiores de mando). No era “Traian Romanescu” el que tenía que demostrar documentalmente el presunto “judaísmo” o la afiliación a alguna fraternidad masónica de los demás, eran los demás quienes tenían que demostrarle a él no ser masones ni judíos para ser merecedores de su “confianza”, una actitud bizarra en un supuesto académico de la Universidad de Bucarest.

En lo que respecta al líder francés Charles de Gaulle, de quien como vimos arriba “Traian Romanescu” también afirmó que era un masón junto con Eisenhower y con MacMillan, tenemos que cuestionar seriamente esta aserción formulándonos una pregunta: ¿Realmente era el General Charles de Gaulle un masón? ¿En qué se basó “Traian Romanescu” para hacer esta afirmación contundente, de la cual no presenta prueba documental alguna en su libro? Afortunadamente, dada la enorme importancia histórica del General de Gaulle, si realmente era un masón entonces debe ser fácil verificar tal dato con los motores de búsqueda de Internet. Spectator no lo hará aquí, sino que le dejará a sus lectores el deleite de comprobar por sí mismos si al menos aquí “Traian Romanescu” estaba hablándonos con la verdad o si incurrió en una más de sus centenares de “no-verdades”.

Son tan burdas las falsificaciones en las que incurre “Romanescu” que inclusive al referirse a gente tan ampliamente conocida como la actriz Elizabeth Taylor se refiere a ella como “la judía Elizabeth Taylora sabiendas de que esto es una falsedad ya que Elizabeth Taylor no nació en el seno de una familia judía sino de una familia cristiana. Y si alguien no lo cree, se lo puede preguntar a ella misma (aunque avejentada y traqueteada por los excesos en los que ha incurrido en el disfrute de los placeres sensuales, incluídos siete esposos, aún está vivita y coleando al momento de elaborarse este trabajo). De esta magnitud son las numerosas calañas en las que incurre “Traian Romanescu”, príncipe de la mentira y la tergiversación histórica.

Obsérvese que en una parte de su libro, “Romanescu” escribe intencionalmente el nombre del General Eisenhower como “Dwight DAVID Eisenhower”, capitalizando intencionalmente la palabra DAVID con mayúsculas. Esta es una de las muchas trampas con la que ha sido elaborada la propaganda, dado el hecho de que el Rey David es un personaje bíblico judío muy famoso. Sutilmente “Romanescu” sugiere que por llevar el apellido DAVID, el General Eisenhower es un judío. Pero en este caso, quien conozca mejor la biografía de este militar, sabe que de hecho la palabra David no es aquí un apellido sino parte de un nombre doble (como Ana María o como Javier Alejandro) y que el orden fue intercambiado cuando Eisenhower se matriculó en la academia militar de West Point.

Veamos algo más que afirma “Traian Romanescu” acerca de la vida, obra y milagros del General Eisenhower, en el capítulo XIV, “La traición de Eisenhower”:

El pueblo alemán fue el principal objetivo de la venganza judeo masónico comunista; fue despedazado y condenado a toda humillación y a un hambre que duró cuatro años, y a entregar a sus mejores hijos para que fueran inmolados ante el ara sangrienta del Moloch rojo. Y mientras un pueblo entero, pueblo ejemplar por sus altas virtudes, luchaba contra la miseria, el hambre y la muerte, Eisenhower festejaba la victoria con su amigo Zhukov en Berlín, y sus soldados ahitos de alcohol daban caza a las mujeres hambrientas forzadas a entregarse a negros y a judíos para poder vivir, siquiera fuera el día presente.

Esos fueron los antecedentes y esos los méritos que llevaron a Eisenhower a mandar al pueblo norteamericano desde la Casa Blanca de Washington. Como Presidente cumplió su segunda gran misión, o sea la de traicionar a occidente, traición cometida con el estribillo de “la paz a todo precio”, lo que en otros términos significó que se diera tiempo al comunismo para fortalecerse y para subyugar a más millones de hombres.

Contrario a lo que afirma “Traian Romanescu”, no fueron “los antecedentes” que él menciona los que llevaron al General General Eisenhower a mandar al pueblo norteamericano desde la Casa Blanca de Washington. Lo que llevó a Eisenhower a mandar al pueblo norteamericano desde la Casa Blanca de Washington fue el triunfo que el mismo pueblo norteamericano le dió mayoritariamente en las urnas el 4 de noviembre de 1952, un triunfo obtenido de una manera mucho más limpia y mucho más transparente que el dudoso triunfo que la extrema derecha mexicana contribuyó a darle a Felipe Calderón en el 2006 con la ayuda de gente programada para pensar justo en la manera en que “sabios” de la ultraderecha como “Traian Romanescu” desean que piense (si es que a tal cosa se le puede denominar “pensar”). Mañosamente, “Traian Romanescu” no menciona en su abominable propaganda el hecho de que el General Eisenhower, buscando a hacerle un contrapeso a la creciente influencia de la Unión Soviética en los tiempos de la “guerra fría”, fue el primer Presidente de los Estados Unidos en hacerle una visita al dictador ultraderechista vitalicio de España Francisco Franco en 1959, convirtiéndolo en su aliado por su oposición al comunismo. Y Francisco Franco lo recibió con los brazos abiertos (lo cual seguramente le habrá causado una indigestión severa a los fascistas del mundo entero cuando esto sucedió, especialmente en la ciudad de Guadalajara). Cosas como ésta jamás aparecen en la propaganda de la extrema derecha cuando no les conviene a sus propósitos de fanatización. En el capítulo IX de este libro, “Traian Romanescu” puso lo siguiente (sic);

Ahora, la España nacionalista cada día cuenta con más simpatizantes en todos los países del mundo, países que si desean escapar a la catástrofe comunista no tienen que hacer sino imitar a los nacionalistas españoles de 1936 y de hoy.

De haber sido un poco honesto consigo mismo, “Traian Romanescu” pudo haber mencionado al mismo General Eisenhower como uno de esos simpatizantes, aún a costa de quebrarle la espina dorsal a las otras diatribas rabiosas que profiere en su libro en contra del General Eisenhower.

“Traian Romanescu”, el “sabio” ultra-fascista que no dejaba títere con cabeza y que afirmaba saberlo casi todo con el consiguiente “derecho” de opinar acerca de casi todo en virtud de su inmensa sabiduría, no podía dejar a la industria cinematográfica de Hollywood como la excepción a su veneno. En el mismo capítulo XIV del libro, tenemos lo siguiente:

El verdadero motivo fue el de que después de Nueva York Hollywood es el segundo centro comunista en Norteamérica. Con una población de 60 por 100 de judíos que monopolizan la industria del cine, es fácil comprender cómo llegó esa ciudad a ser foco importante del comunismo. Productores, artistas, “escritores”, músicos, compositores y demás de Hollywood, en su inmensa mayoría son judíos y desde luego filo o cripto-comunistas, cuando no comunistas declaradas, que a la bella California inicialmente cristiana llevaron la prostitución, el divorcio, la extorsión, el “gang”, la homosexualidad, el alcoholismo, la morfinomanía y demás vicios (su última creación es el “rebelde sin causa”, personificado por el judío James Dean) que como la peste aparecen y prosperan allí donde los israelitas posan sus plantas, porque ellos buscan destruir todo lo que es elevado y bello.

Aquí tenemos lo que parece ser una mentira tendenciosa elaborada con todo dolo y mala fé por “Traian Romanescu”, ya que afirma sin probarlo que el actor James Dean:





era un judío. Pero si James Byron Dean era un judío, esto es algo que ninguno de sus biógrafos lo supo, sólo lo supo “Traian Romanescu”, y nunca le dijo a nadie cómo fue que dió con tan interesante “descubrimiento” que le hubiera dado notoriedad mundial al “dato” del presunto judaísmo de James Dean, sobre todo cuando lo que se sabe de James Dean es que era un “Quaker” (Religious Society of Friends) que fue algunas veces a los servicios religiosos celebrados en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias junto con la actriz Terry Moore cuando estaba saliendo junto con ella. Continuemos leyendo:

La cinematografía norteamericana, difusora de todo lo negativo y de todo lo corrosivo, de todo lo anticristiano y de todo lo inmoral, tiene en el cuadro de la conspiración el mismo papel que la propaganda masónica o comunista, mucho más sutil y de campo más vasto, ya que hasta se hace pagar a los cristianos para “admirar” los engendros demoledores que son las películas producidas, actuadas, escritas, distribuidas y exhibidas en su mayor parte por judíos y sus adláteres.

Este odio acérrimo de “Romanescu” en contra de todo lo que tiene que ver con la meca del cine no es algo propio que haya ido creciendo en él como resultado de las antipatías que hayan derivado de sus casi prodigiosos “descubrimientos” fruto de las privilegiadas “habilidades detectivescas” que “Romanescu” reclamaba como suyas. Simplemente estaba imitando mucho de lo mismo que dijo el industrial norteamericano Henry Ford:





en su libro El Judío Internacional acerca de Hollywood. Y para comprobarlo, tomaremos unos breves extractos de la traducción del libro del Inglés al Español hecha por Enrique Montaldo, publicada el 7 de junio de 1944 en Buenos Aires, Argentina. Las primeras citas que se muestran a continuación son tomadas del capítulo VIII (El Aspecto Semita del Problema Cinematográfico) que en la edición en Inglés está numerado como el artículo 31 (The Jewish Aspect of the “Movie” Problem) y que en ambos casos aparecen bajo la Segunda Parte (el Volumen 2):

Individuos y sociedades conscientes de su responsabilidad moral, alzaron su voz contra este peligro, mas todo ha sido en vano. Hoy el pueblo yanqui se haya tan desamparado frente al peligro cinematográfico, como ante las demás formas del excesivo predominio hebreo. Mientras esta sensación, de la propia impotencia no se haya generalizado en los pueblos, no podrá nacer la grande y definitiva hazaña libertadora.

Hasta este momento, la situación empeora. Las películas pugnan mutuamente en inmundicia sexual, y en la exposición de crímenes cada vez más audaces.

Muy bien. Pero, ¿por qué no hallan eco las constantes protestas del sector decente del pueblo yanqui? Por la mera razón de que no proceden sino de ¡no judíos! Si los judíos dominan tan completamente la vida cinematográfica, como decía aquél rabino, ¿por qué no implantan en ella la decencia o por lo menos la adecentan?

Por otra parte, dudamos de que el judío, en la industria cinematográfica, sea capaz de hacer las cosas mejor de lo que las hace. Teniendo en cuenta la obscura procedencia de muchos de ellos, debe perderse en la mayor parte de los casos, la fe en la posibilidad de una rehabilitación voluntaria. ¿Qué entiende el hebreo, por ejemplo, de la vida íntima y del carácter del campesino? Este no ve sino las montañas de estiércol o la panza repleta de sus amos, los “agrarios”, y se burla de ellos. ¿Qué idea puede formarse el hebreo de “América” como no sea la de una enorme vaca lechera, que él puede y debe ordenar “a piacere”? Con la misma absoluta falta de comprensión está el semita frente a la vida íntima del genuino hogar del norteamericano. Le es completamente imposible comprender, lo que es y significa el hogar familiar. (¿?)

En el mismo libro de Ford, las siguientes citas son tomadas del capítulo IX (La preponderancia semita en el mundo cinematográfico) que en la edición en Inglés está numerado como el artículo 32 (Jewish Supremacy in Motion Picture World):

Desde siempre existe en el espíritu judío una irreparable contradicción entre el deseo de permanecer oculto (¿?) y lograr renombre.

Cuando observamos cómo, noche a noche, se apiñan las multitudes de espectadores en los cines de todo el mundo, se impone preguntarse: ¿quién las atrae? ¿quién ejerce tan mágica influencia sobre su alma y espíritu? ¿quién guía realmente esa enorme masa de ideas y sentimientos producida por el atractivo del cine? La respuesta es, que la vida cinematográfica de los Estados Unidos y del Canadá obedecen ciegamente al exclusivo control financiero e intelectual de los productores hebreos sobre “su” creada opinión pública.

¿Suena parecido lo que escribió y publicó Henry Ford a lo que medio siglo después escribió y publicó “Traian Romanescu”? ¿Qué opina el lecctor?

Los comentarios hechos por Henry Ford en contra de la industria cinematográfica repleta de escándalos por la vida inusual de sus actores y la propensión del uso del sexo para atraer clientela (a fin de cuentas, el cine es un negocio, y si la gente no acude a ver películas porque no hay algo que le llame su atención, deja de ser un negocio) no son diferentes de los ataques hechos por las ligas de la decencia y las asociaciones moralistas de todo tipo dedicadas a la censura. La diferencia aquí es que, por fin, ya hay alguien a quien echarle toda la culpa de todo esto. Ya hay un culpable en contra de quien se puede canalizar todo el odio que antes estaba contenido y que no tenía hacia dónde salir. El chivo expiatorio ha sido materializado, y tiene que pagar muy duro por todo el odio que los conservadores y los ultraconservadores habían estado acumulando dentro de ellos por décadas.

Es necesario añadir que en el Capítulo X de la Primera Parte de su libro, Henry Ford hace su propia introducción a los Protocolos de los Sabios de Sión, señalándose aquí que cuando se publicó el último volumen de su libro (en 1922) apenas en agosto de 1921 se había publicado en Inglaterra en el London Times un artículo en el que se ponía plenamente al descubierto la naturaleza fraudulenta de los Protocolos de los Sabios de Sión, tras lo cual ya no volvieron a aparecer impresos nuevos artículos antisemitas de Henry Ford. El volumen 4 de su obra fue el último volumen publicado precisamente en 1922 cuando posiblemente aún no le llegaban a Ford las noticias del descubrimiento hecho por un periodista británico. Sin embargo, esto de cualquier modo no sirve de justificación al el alud de patrañas y fabricaciones que estuvo metiendo a sus anchas Henry Ford en sus escritos antisemitas anticipándose por varias décadas a “Traian Romanescu”.

Aunque “Traian Romanescu” y Henry Ford parecen estar de acuerdo en casi todo, sin embargo existe una diferencia notoria entre ambos, y esta es que aunque Henry Ford se convirtió en un rabioso antisemita, en ningún momento atacó a la masonería por el hecho ya mencionado de que Henry Ford era un masón, otro dato que “Traian Romanescu” se abstiene cuidadosamente de mencionar en sus dos libros La Gran Conspiración Judía y Traición a Occidente, obviamente por no convenirle a los objetivos de su propaganda (de hecho, se abstiene de mencionar por completo a Henry Ford en este libro rabiosamente antimasónico, quizá por esta misma razón, como tampoco lo menciona para nada en el libro La Gran Conspiración Judía pese al hecho de que Henry Ford fue condecorado por los emisarios de Hitler en Norteamérica). Casi nada de lo que hace o escribe el “rumano” Romanescu es original, ni siquiera la costumbre de estar inventando deliberadamente falsedades difíciles de ser verificadas por los lectores, ya que en esto los Nazis (Joseph Goebbels, Julius Streicher, etc.) lo superaron ampliamente, aunque de cualquier modo aprendió muy bien las técnicas de sus “maestros” propagandistas europeos.

Muy de vez en cuando, “Traian Romanescu” incurre en indiscreciones sobre que delatan sus actividades secretas. En el capítulo XI (La Traición de Roosevelt), afirma tener en su posesión fotografías que muestran al Presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt que lo muestran con el mandil propio que usan en las fraternidades masónicas. No reproduce en su libro ninguna de esas fotografías que dijo poseer, algo por demás extraño y curioso, lo cual hubiera posibilitado someter las supuestas fotografías a un análisis científico minucioso para determinar si las tales fotografías que decía poseer no eran el fruto de un fotomontaje (Spectator tiene recursos bastante sofisticados para exponer charlatanerías de éste tipo). Pero en última instancia, la supuesta posesión o no de esas fotografías no es lo que importa, lo que importa es la forma en la cual afirma esta posesión:

Respecto a la filiación masónica de los tres, es conocida, quizá un poco menos la de Eisenhower. Tenemos fotografías en las que Roosevelt aparece con sus “hermanos” y llevando el mandil y demás insignias masónicas. (No se conoce fotografía alguna en la cual el Presidente Roosevelt aparezca en compañía de otros compañeros masones en una reunión dentro de una logia portando el mandil; de existir tal fotografía y de no ser un montaje, hoy tendría un valor histórico incalculable y podría cotizarse en varios miles de dólares, decenas incluso, en una subasta pública en eBay.com.)

Al hablar de la posesión de tales fotografías, “Traian Romanescu” no lo hace hablando en primera persona. Lo hace en plural, diciendo “Tenemos fotografías en las que Roosevelt aparece con sus “hermanos” y llevando el mandil”. Aquí sin darse cuenta “Romanescu” se descubre a sí mismo no como un individuo trabajando solo emprendiendo una “cruzada” por su propia cuenta sino como parte de un equipo bien organizado de individuos. Después de la Segunda Guerra Mundial, en México la única organización bien organizada de individuos de filiación pro-Nazi pro-Hitleriana era precisamente la que estaba regenteando (y sigue regenteando) a la Universidad Autónoma de Guadalajara. No se necesita ser un genio para “conectar” aquí los puntos del crucigrama.

25 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Para mí que si alguien es cachado en una sola mentira en un asunto tan serio, y creo que este es un asunto muy serio, pierde por completo toda su credibilidad y no tenemos por que creerle ya nada de lo que nos dice. Con las mentiras escritas por Romanescu en sus libros y que han sido expuestas aqui en estos trabajos (ignoro por que razon nadie lo habia hecho antes, a lo mejor nadie creyo que fuera tan mentiroso), Romanescu acaba de ser estrellado contra el suelo, acaba de ser reventado como un globo relleno con puro gas caliente, acaba de ser quemado en la hoguera del desprestigio mundial, ha sido liquidado. En verdad que nunca me imaginé que Romanescu sería aplanado en la forma en que ha sido aplanado aquí. Con razón nunca quiso dar la cara.

sábado, 06 septiembre, 2008  
Anonymous Anónimo said...

Muy interesante este artículo que exhibe a Traian Romanescu como uno de los tipos más mentirosos que hayan habitado en suelo mexicano. Recuerdo haber leído allá por los ochentas en uno de los libros de Traian Romanescu, no recuerdo bien cuál de todos ellos, algo que me ofendió personalmente como miembro que soy del Club Rotary International, y eso fue su aserto de que los Rotarios somos masonería, y por favor no se interprete esto de parte mía como una crítica a cualquier cosa que tenga que ver con la masonería; yo en lo particular no tengo nada en contra de la masonería, e inclusive cuento entre mis amigos a varios profesionistas que forman parte de alguna hermandad masónica y que dedican su tiempo a actividades altruistas en beneficio de sus comunidades ayudando a gente necesitada, los cuales toman como una vacilada estúpida eso de que forma parte de la tan mentada conspiración judía masónica al igual que las babosadas estúpidas de que tienen que estarle rindiendo cuentas a algún conspirador judío. Todo aquél que pertenezca o haya pertenecido alguna vez en su vida a un capítulo de Rotary International sabe de sobra que Rotary International cuyo lema es "Service Above Self", "Dar de sí antes de pensar en sí", y que actualmente cuenta con más de 1.2 millones de miembros alrededor del mundo, está conformado por gente con espíritu de servicio dedicada a proporcionar servicio humanitario, alentar altos estándares de ética en todas las vocaciones, y ayudar a crear buena voluntad y paz en el mundo. En Rotary International ni tenemos templos como los que utilizan los masones para sus reuniones, ni tenemos grados como los que distinguen a los masones, ni usamos simbología de carácter místico como la que distingue a los masones, como tampoco estamos metidos como grupo en la política ni en la cuestión religiosa, y nuestras reuniones semanales son reuniones abiertas en las cuales frecuentemente tenemos la presencia de gente de la prensa, por lo cual los asertos de Traian Romanescu de que Rotary International es masonería deben ser algunas de las babosadas más estúpidas que puedan provenir de un cerebro completamente desequilibrado. Hasta ahora me vengo enterando de que todas estas estupideces son nutridas y propaladas desde la Universidad Autónoma de Guadalajara por gente fanática admiradora del nazismo alemán, gente malvada cuyos fines no tienen nada de humanitario y mucho menos de crear buena voluntad y paz en el mundo. En verdad que toda esa gente de la Autónoma de Guadalajara es gente enferma que debería buscar ayuda médica. Invito a todos a que visiten nuestra página en Internet:

http://www.rotary.org

para que comprueben por cuenta propia lo que verdaderamente somos los miembros de Rotary International, y para que no se dejen guiar y engañar por las tarugadas de gente rencorosa o de plano mal intencionada como esos buitres de Guadalajara. Hablen con miembros de Rotary International, asistan a alguna de nuestras reuniones, conozcan lo que Rotary International está haciendo por sus comunidades, pero por favor no se dejen engañar por gente maléfica que merece algunos calificativos que no me atrevo a poner aquí para no ofender a los demás comentaristas y lectores.

martes, 09 septiembre, 2008  
Anonymous Anónimo said...

FRAUDALENTESCU
MENTIRESCU
TECOLOTESCU
DIABOLESCU
FALSARIESCU
TRAIDORESCU
COBARDESCU
ANIMALESCU
ANTISEMITESCU
ANTIMASONESCU
ANTISOCIALITESCU
ANTITODESCU
HIPOCRITESCU
VIBORESCU
CUESTAGALLARDESCU
IMBECILESCU
DRACULESCU
CABRONESCU
MALDITESCU
HAMPONESCU
CHUPACABRESCU
CRIMINALESCU
PAJARONALGONESCU
HITLERESCU
PAYASESCU
MALVADESCU

viernes, 12 septiembre, 2008  
Blogger Spectator2006 said...

En relación al comentario puesto en ésta bitácora el martes 9 de septiembre del 2008:

El comentarista muy posiblemente está recordando un párrafo que aparece en el capítulo III (La Masonería es Milenaria) del libro Traición a Occidente de "Traian Romanescu". Casi al final de la Primera Parte del blog 100 Años de Locura Spectator dá mayores detalles sobre éste párrafo en el que se refleja el odio profundo que la gente de la ultraderecha le tiene a todos (no hay excepción) los clubes de servicio social que no estén controlados por ellos, tales como el Rotary International y el Lions Club International, sobre todo gente de la Organización Nacional del Yunque y "Tecos" de la Universidad Autónoma de Guadalajara, porque se trata de gente fanática de perfil anti-social (como los sociópatas que pertenecían al Partido Nazi en Alemania, o los "nacionalistas" chilenos que llevaron a cabo innumerables atrocidades durante el régimen del General Augusto Pinochet) que ingresa a clubs de servicio social únicamente con la intención de infiltrarlos, espiarlos, y de ser necesario manipularlos. Darles cabida dentro de cualquier club social es como darle entrada a un nido de alacranes.

viernes, 10 octubre, 2008  
Blogger Nemesio said...

Los Protocolos y las obras de Romanescu son como profecías que se están cumpliendo milímetro a milímetro en el transcurso del tiempo.
El tiempo empleado en esta pagina para desacreditar estas obras es una muestra palpable de que la Masonería ( es decir los judíos) se muestran inquietos ante estas aseveraciones literarias históricas que poco a poco les van desenmascarando.
Blog al servicio de este propósito florecen como hongos, pero afortunadamente la gran mayoría sabemos que están financiados por los sionistas y la Masonería, solemos darle muy poco valor y fiabilidad, ya que para ser sinceros, los hechos en historia son lo que cuenta (claro esta, me estoy refiriendo a la historia real y palpable que los seres humanos con discernimiento sabemos contemplar, y no, a la historia predigerida que nos han estado vendiendo durante décadas), yo, como espectador independiente de los acontecimientos cotidianos, contemplo con relativo asombro que son de Méjico la procedencia de los ataques mas furibundos y elaborados contra Romanescu y otros autores de extrema derecha.

La verdad estos no necesitan de El Mossad para tener que ocultarse bajo seudonimos de incluso de bajo de tierra, pues con enemigos como Vds no se requerien (de momento) estos Servicios Secretos.
Lo realmente interesante de esta página, sería saber que personalidad se oculta detras de estos párrafos; que para ser sincero atufan a masón de grado medio...no le doy más.
Saludos

sábado, 22 noviembre, 2008  
Blogger Spectator2006 said...

Por principio de cuentas, los "Protocolos" desde un principio fueron un vil fraude literario que quedó expuesto desde 1921 como la farsa que siempre fueron, razón por la cual es imposible afirmar que sus profecías se hayan estado cumpliendo "milímetro a milímetro". Y lo mismo se puede decir de toda la basura escrita por el "rumano" Romanescu, el cual "predijo" que el comunismo se apoderaría del mundo a causa de "la gran conspiración judía masónica comunista", pseudo profecía que se vino estrepitosamente por tierra cuando cayó el Muro de Berlín (un hecho histórico del cual el comentarista Nemesio tal vez no se ha percatado por vivir posiblemente enclaustrado como un ermitaño encerrado en un cuarto solitario sin haber leído noticia alguna en décadas, comportamiento propio de los sociópatas de la ultraderecha que tienen como común denominador una personalidad anti-social), razón por la cual la "profecía" más importante de Romanescu no sólo no se cumplió "milímetro a milímetro" sino que falló por varios kilómetros. Lo único que esas "aseveraciones literarias históricas" de la ultraderecha han desenmascarado es a sus propios autores como gente sin oficio ni beneficio útil que mejor se deberían de haber dedicado a escribir novelas vendiéndolas como tales.

En lo que respecta a un presunto financiamiento dado a los trabajos de Spectator "por los sionistas y la Masonería", en primer lugar aunque Spectator tiene en sus manos absolutamente todo lo que sea posible saber en nuestros tiempos acerca de la masonería, ello no significa que Spectator esté recibiendo un solo centavo de logia masónica alguna ni que tenga membresía en dichas fraternidades como tampoco anda promoviendo reclutamientos dentro de la masonería como tampoco actúa como propagandista de logia alguna. Spectator no está ni a favor ni en contra de la masonería, con la cual mantiene una postura de neutralidad, porque la misión de Spectator no tiene nada que ver con la masonería en sí. Quienes han leído a fondo algunos de los trabajos de Spectator se han percatado ya de ello.

En segundo lugar, Spectator no tiene absolutamente nada que ver ni con el gobierno de Israel ni con la Mossad (la cual está ya bastante ocupada con los enemigos fundamentalistas ultra-fanáticos que Israel tiene a su alrededor tales como Hamas, los terroristas de Al Qaeda y un cada vez más nuclearizado Irán) ni con organización judía alguna.

El comentario vitriólico puesto el 22 de noviembre del 2008 por el comentarista Nemesio no rebate ninguno de los DATOS proporcionados por Spectator con los cuales se expone la naturaleza de las falsedades con las cuales está elaborada toda la obra antisemita (y antimasónica y anticomunista y antisocialista y antiliberal y anti-todo) del tal "Traian Romanescu".

El comentarista lo único que hizo fue malgastar su espacio y perder su tiempo haciendo rabietas iracundas como las que hacía Hitler cuando era confrontado con razonamientos expuestos por algunos de los pensadores alemanes más destacados de su tiempo como el científico Max Planck, rabietas típicas de los fanáticos que han hecho suya la causa del neo-Nazismo y que se aferran con la terquedad de una mula a tratar de "explicarlo" todo y a tratar de reinterpretarlo todo a la "luz" de esa fantasía de "la gran conspiración judía masónica comunista", pero no se responde a las argumentaciones presentadas en el trabajo "Traian Romanescu" que, a diferencia de las vituperaciones venenosas carentes de substancia alguna que valga la pena rescatar, contienen HECHOS cuya falsedad o veracidad no son un asunto subjetivo sino plenamente objetivo que pueden ser sostenidos sólidamente ante un tribunal. Si alguien afirma "contundentemente" que James Dean era un judío, entonces en un mundo en el cual trabaja la lógica (se destaca aquí que en la subcultura de la extrema derecha se detesta y se aborrece a la lógica) por la ley del medio excluído James Dean era un judío o no lo era, pero es imposible que se cumplan ambas cosas a la vez. Si era un judío entonces la persona que afirmó en un libro que James Dean era un judío habló con la verdad al hacer ese señalamiento. Pero si James Dean no era un judío, entonces la persona que hizo tal señalamiento está mintiendo, a menos de que pueda probar su aserto. Y si no puede probar su aserto, podemos concluír que no sólo inventó tal "dato", sino que inclusive lo hizo con todo dolo y mala fé por carecer de pruebas para demostrarlo. El autor de tales ficciones no sólo es un mentiroso, sino algo peor.

Lo realmente interesante del comentario puesto por "Nemesio", sería saber qué personalidad se oculta detrás de tales opiniones; que para ser sinceros atufan a un neo-Nazi de la extrema derecha hispanoamericana que ya terminó de perder los últimos tornillos sanos que le quedaban en el cerebro... no le damos más.

Saludos

viernes, 28 noviembre, 2008  
Anonymous Anónimo said...

Muy gracioso el "articulo", como dice un refran popular "los vencedores cuentan la historia sobre la sangre de los vencidos". No es nada raro ni nada extraño encontrar esta serie de mentiras despediadas las cuales solo buscan adormecer, atontar y despistar a la juventud que dia a dia se va enfocando en la verdadera y unica realidad. Las mismas mentiras han dicho de aquellos que se han atrevido a mirar a los ojos al enemigo, como por ejemplo que supuestamente Hitler mato 6 millones de judios, o mas gracioso aun que Hitler tenia descendencia judia, o que era homosexual. En definitiva, una posición nada envidiable cuando no se esta en nada, se es nada y se esta en medio de la nada en un momento en que el colapso que, sabemos se avecina, es inminente

martes, 02 diciembre, 2008  
Blogger Spectator2006 said...

¿Supuestamente Hitler mató a 6 millones de judíos?

Spectator recomienda al despistado comentarista, obviamente un recalcitrante ultraderechista reciclador y propalador de la fábula mitológica acerca de "la gran conspiración judía masónica comunista" -forjada con mentiras despiadadas las cuales solo buscan adormecer, atontar y despistar a la juventud- que lea en su totalidad otro trabajo de Spectator titulado Sobre el Holocausto, el cual por cierto contiene TRES retos mundiales lanzados por Spectator al falaz Joaquín Bochaca, retos que hasta la fecha no ha podido contestar.

Si hay una constante en todos los amateurs que han contribuído a la literatura de la extrema derecha mundial desde el primero de ellos (el pseudo monje ruso Serge Nilus) hasta los revisionistas modernos como Salvador Borrego y Joaquín Bochaca esta constante es LA MENTIRA. Y cuando son expuestos, en vez de aceptar y reconocerlo ofreciendo una disculpa simplemente se salen por la tangente, vociferan y se sueltan echando pestes creyendo que las pestes por sí solas van a convertir la mentira en verdad. Los discursos vociferantes de Hitler y de sus émulos contemporáneos habrán sido muy buenos en su momento para apelar a las vísceras, pero una vez que se enfrían los ánimos y se evapora la euforia, sólo queda la basura que no requiere más que un soplo para hacerla caer por sí sola.

Uno a uno, Serge Nilus, Henry Ford, Salvador Borrego, "Traian Romanescu", Joaquín Bochaca y otros como ellos están siendo expuestos a través de lo que ellos mismos escribieron, y han sido lanzados al escarnio de la burla mundial tal y como se lo merecen.

Si la referencia al "colapso que, sabemos se avecina, es inminente" es una referencia al supuesto inminente triunfo en un futuro cercano del complot ultraderechista que empezó siendo urdido en una universidad mexicana desde hace varias décadas, planificado por gente de lo más vil que pueda existir en la faz de la tierra, la consumación de tal conjura está cada día en mayores aprietos, y posiblemente termine en un rotundo fracaso al igual que como terminó la locura que llevó a Alemania a la catástrofe con el balazo que se dió a sí mismo en su desquiciada cabeza el dictador alemán que le vendió su alma al diablo.

jueves, 04 diciembre, 2008  
Anonymous Anónimo said...

Por el estilo de las calumnias y ataques, puedo presumir que el autor es nada más y nada menos que un payaso llamado Gabriel Lopez de Rojas, personaje popular en la pantalla chica, marrano, homosexual ahora dizque converso al judaísmo, quizás porque sus inexistentes sectas OTO e Illuminati ya no le seguian produciendo dividendos.

miércoles, 14 enero, 2009  
Blogger Spectator2006 said...

Spectator no tiene ni el gusto ni el disgusto de conocer personalmente al tal Gabriel López de Rojas, hoy llamado Gabriel Yehudah Shahor, originario del mismo lugar de donde es originario ese endurecido fascista de Barcelona llamado Joaquín Bochaca, autor de libros tales como Por la senda de Lucifer, La Magia de las Piedras Preciosas y El Iniciado Masónico. Este personaje resulta interesante porque después de haber pasado por sectas y fraternidades masónicas buscando “luces” terminó decepcionado yéndose mejor en busca de Dios a través de la Torah (Antiguo Testamento). Su caso demuestra que quienes son engullidos por sectas e ideologías enajenantes como el Nazismo en Alemania y el Yunquismo en México no son casos perdidos y en algunas ocasiones logran salir por su propia cuenta de aquello en lo que se metieron. Pero esto es algo que deben lograr por sí mismos. Si no están convencidos por ellos mismos de que aquello en lo que se metieron es una tomadura de pelo, una estafa, nunca podrán salir de la trampa en la que se metieron por voluntad propia. Ciertamente, hay ayuda médica disponible para revertir el “lavado de cerebro”, pero es indispensable que el individuo esté dispuesto a ser rescatado, a ser ayudado, al igual que el alcohólico o el drogadicto que muchas veces tienen que “tocar fondo” para decidirse a pedir ayuda. Si Gabriel López de Rojas decide buscar su fortaleza espiritual en el judaísmo, en el cristianismo, en el budismo, en el hinduísmo o en cualquier otra religión establecida, esto es algo con lo que Spectator no se meterá respetando la decisión que tome. La religión que decida adoptar o rechazar cada quien es una cuestión personal que debe ser respetada.

jueves, 29 enero, 2009  
Anonymous Anónimo said...

Estoy totalmente de acuerdo. A mí me merece el mayor de los respetos alguien que se marcha de las sectas y las denuncia en un libro, y regresa al judaísmo.
Y por favor el tema homosexual de este señor es una invención por su anterior relación con la OTO. Está casado por segunda vez y tiene dos hijos con una conocida periodista.
Suerte a este ejemplo a seguir y pido que se eviten estas descalificaciones neonazis y antisemitas.

Ricardo

martes, 21 abril, 2009  
Anonymous Anónimo said...

ME PREGUNTO PORQUE DEDICARLE TANTO TIEMPO DE ESTUDIO, PARA CONTRADECIR A UN FARSANTE Y MENTIROSO?...
LA LIBERTAD DE LA HUMANIDAD SIGUE EN PELIGRO, ACASO NO VEMOS COMO CADA DIA SACAN MAS Y MAS NORMAS QUE LO UNICO QUE HACEN ES COARTAR LAS LIBERTADES INDIVIDUALES A NIVEL MUNDIAL, YA NO NOS QUIEREN DEJAR PENSAR Y ACTUAR EN NUESTROS PROPIOS TERRITORIOS, A MUCHOS PUEBLOS NO LOS DEJAN EXPLOTAR SUS RECURSOS NATURALES CON LA ESCUSA DEL MEDIO AMBIENTE (RELIGION ECO)EXISTEN DOCUMENTOS TAN DESCABELLADOS COMO LA CARTA DE LA TIERRA REDACTADA ENTRE ALGUNOS "IMPORTANTES INTELECTUALES" Y ESTUDIOSOS COMO MERCEDES OSSA, REPRESENTANTE POR LATINOAMERICA, ASI MISMO; LOS DERECHOS HUMANOS CON ENFASIS EN LAS LIBERTADES INDIVIDUALES (CULTO, SEXO, IDEOLOGIA ETC)ACUÑADO DESDE LUEGO DESDE LOS MEDIOS DE COMUNICACION MASIVA. QUE LO UNICO QUE PERSIGUEN ES ACABAR CON LA CAPACIDAD DE DEFENSA DE UN PAIS, PORQUE NADIE ESTA DISPUESTO A MORIR YA POR UNA CAUSA COMO SU PATRIA Y SU LIBERTAD, YA ESTAN ACUSTUMBRADOS A RECIBIR ORDENES Y DEJARCE DOMINAR, POR ESTOS PEQUEÑOS EJEMPLOS DE CIENTOS QUE EXISTEN Y QUE SE DEVELAN CADA DIA, LA HUMANIDAD ESTA EN PELIGRO, FINALMENTE YA NO SE SABE QUIEN ESTA DETRAS DE TODO ESTO, SI LOS JUDIOS, EL COMUNISMO, LOS GRANDES PODEROSOS DEL MUNDO. PERO UNA COSA SI ES CIERTA ESTA AMENAZA EXISTE Y ESTA LATENTE.

sábado, 30 mayo, 2009  
Blogger Claudius said...

I don't know if everything that Romanescu wrote in his book is true and, in some cases, I tend to believe it's not. However, I am Romanian and I lived 33 years in Romania -moved in US after. I can say, honestly, that the Romanian government, even now, is the same as Romanescu described it. A corrupt government, a neo-communist government. Starting with 1873 (when Alexandru Ioan Cuza died) Romania doesn't have a true leader anymore. Romania still suffers for the territories and the national wealth stolen by the Russians and recently by Ukraine.
Regarding Vlad Tepes - please stop to consider him Bram Stoker's vampire. He was one of the most powerful leaders of Romania and he took good care of his country and its people.

Por favor, hágamelo saber si está bien para traducir y utilizar su artículo (traducido). Su opinión en relación con Romanescu es muy interesante. Gracias.

lunes, 15 junio, 2009  
Blogger Spectator2006 said...

En respuesta a la petición hecha por el comentarista Claudius el 15 de junio del 2009 para reproducir (traducidos) los materiales publicados por Spectator relacionados con Traian Romanescu:

Spectator no tiene ninguna objeción en que los materiales que se están publicando aquí sean traducidos a otro idioma y sean referenciados cuantas veces sea necesario. Estas investigaciones y publicaciones se están dando a conocer aquí sin hacerse cobro alguno por la lectura, diseminación, traducción y publicación de estos materiales en otros medios, en virtud de que los fines de Spectator no conllevan fines de lucro. Spectator no está en esto llevado por la intención de hacer dinero. En la reproducción y traducción de estos materiales para ser utilizados como referencia en otros trabajos, Spectator tan sólo pide que se respete el texto y el contexto original sin agregar ni quitar nada, del mismo modo en que cuando Spectator cita otras referencias dichas referencias son reproducidas aquí aún cuando Spectator no esté de acuerdo en todo, lo cual tiene como propósito el hacer que la verdad histórica prevalezca por encima de todo.

Spectator está de acuerdo con el comentarista en que Vlad Tepes no era ningún vampiro como el que pintan las películas de terror basadas en la famosa novela de Bram Stoker, y que inclusive es considerado como un héroe nacional en Rumania al haber logrado contener los avances de los ejércitos invasores y la amenaza de la expansión del imperio Otomano, aunque sus métodos para infundir terror en sus combatientes enemigos eran inusuales, por decir lo menos. No en vano lo llamaron “Vlad el empalador”. Aunque el número de sus víctimas muy posiblemente ha sido exagerado, quedan pocas dudas de que recurrió a los métodos que se le atribuyen para atemorizar a sus enemigos y opositores. Dicho sea de paso, su sobrenombre era realmente Drácula, con la última letra “a” de la palabra traducida del rumano como “el hijo de”, o sea el hijo de Dracul que a su vez en rumano significa dragón, o sea “el hijo del dragón”, derivado del nombre de su padre Vlad II Dracul por pertenecer a la Orden del Dragon creada por el Emperador Segismundo.

martes, 16 junio, 2009  
Anonymous Anónimo said...

Eisenhower SI era masón. Soy de Guatemala y cuando el presidente de entonces, Carlos Castillo Armas fue de visita a Washington, saludó con naturalidad a Eisenhower quien para su sorpresa recibio el saludo masón. Por consiguiente "estrecharon" lazos y éste (Eisenhower) le devolvió la visita siendo el primer presidente norteamericano en visitar mi pais. Me lo contó un amigo de mi padre, (gran maestro masón)quien estuvo junto a ellos en el taller de la logia que quedaba en la zona 5.
Saludos.

lunes, 20 julio, 2009  
Blogger Spectator2006 said...

En relación a la aserción puesta aquí por un comentarista anónimo el lunes 20 de julio del 2009, afirmando categóricamente:

“Eisenhower SI era masón. Soy de Guatemala y cuando el presidente de entonces, Carlos Castillo Armas fue de visita a Washington, saludó con naturalidad a Eisenhower quien para su sorpresa recibio el saludo masón. Por consiguiente "estrecharon" lazos y éste (Eisenhower) le devolvió la visita siendo el primer presidente norteamericano en visitar mi pais. Me lo contó un amigo de mi padre, (gran maestro masón)quien estuvo junto a ellos en el taller de la logia que quedaba en la zona 5”

Spectator citará textualmente algo que aparece en el primer volumen del libro de dos volumenes titulado 10,000 Famous Freemasons from A to J, Part One compilado por William R. Denslow en colaboración con el ex-Presidente norteamericano Harry S. Truman con el apoyo de la Logia Missouri Lodge of Research en su edición más reciente del 2004:

“Dwight D. Eisenhower, President of the United States. He is not a Freemason, but holds the fraternity in high regard. On February 24, 1955 he addressed 1,100 Freemasons at a breakfast given by Frank S. Land in the Statler Hotel in Washington D.C. At this time he stated: '... you are setting an example to all of us that we must do our duty if we are to prove the Communists to be in error- to be liars'.”

Con el debido respeto hacia el comentarista, pero Spectator se inclina por darle mucha mayor credibilidad a un autor que sabe de lo que está hablando y que lo pone por escrito poniendo su credibilidad a prueba exponiéndose al ridículo mundial en caso de que algo que haya afirmado resulte ser falso, que a un comentarista anónimo que afirma que un amigo de su padre (sin identificar por nombres ni al supuesto amigo de su padre dizque gran maestro masón ni a su padre) citando además al ex-Presidente de Guatemala Carlos Castillo Armas -que muy convenientemente está muerto desde el 26 de julio de 1957 y por lo tanto no está en condiciones ni de corroborar ni de desmentir las versiones propaladas por el comentarista anónimo-.

Si el comentarista anónimo resulta ser en realidad uno de los juramentados dentro de las sociedades secretas de la ultraderecha mexicana que obedeciendo consignas dadas por sus superiores intentó usar este medio para propalar las falsedades históricas a las cuales se aferran como cangrejos para sostener pese a lo insostenible de lo mismo el mito de “la gran conspiración judía masónica comunista” urdido sobre una pirámide monumental de patrañas, Spectator le solicita atentamente a dicho comentarista que por favor se abstenga de venir aquí a tratar de apuntalar una propaganda ideológica que no vale ni siquiera el papel sanitario en el que fue escrita, so pena de recibir los desmentidos a los que se exponen los extremistas que se las dan de sabios y que terminan siendo exhibidos como unos ignorantes borricos con menos cultura que un asno iletrado. De cualquier modo, las afirmaciones puestas por el comentarista son de interés porque así es como urde la ultraderecha latinoamericana su propaganda, afirmando que “alguien me dijo” o “alguien dijo” o que está escrito en algún lugar (sin citar jamás la fuente) o que es un “hecho comprobado” sin decir quién lo comprobó y de que manera lo comprobó.

miércoles, 29 julio, 2009  
Anonymous fernando said...

Spectator, entiendo que como judio te rasgas las vestiduras y te lanzas ceniza sobre la cabeza para defender lo que solo los tontos no quieren ver.

Te felicito por la habilidad en tu verborrea dialectica que tenes, que veo que atontas a mucho de tus seguidores.

Mira si por los anos en que lei a Traian Rumanescu, 1968 si mal no recuerdo, tal vez me hubieras convencido, en esa epoca en mi pais El Salvador se iniciaba el proceso conspirativo y casualmente cayo en mis manos "La gran conspiracion judia" y "Los protocolos de los sabios sion" que gentilmente CEDADE de Espana me los envio.

Ambos libros me dieron una vision del mundo totalmente diferente a la miopia que evidentemente es impuesta por los "Sabios de Sion".

Comence a observar como lo hizo el Fuhrer en su momento en Alemania, y era exactamente lo mismo que estaba pasando en mi pais.

Los medios de comunicacion, la banca, el comercio, ministros y presidentes, todos al servicio del judaismo.

Y que raro que a todos lo presidentes, la masoneria les haya otorgado el grado 33 que es el mas alto rango masonico.

Como me lo explican senores masones o promasones?

Tengo 40 anos de estar observando este fenomeno y puedo decirte co plena certeza que Romanescu y otros que tratan sobre el mismo tema no estaban equivocados, tanto que el contenido en cada directiva de los protocolos es totalmente cierta.

Para senalar cada uno de los hechos necesitaria un espacio con miles de renglones y no precisamente para convencer a nadie, cada quien ve la historia como le conviene; pero cuando esa historia es contada con hechos que pueden senalarse en el momento y que ademas es evidente, solo los ciegos no pueden verla.

Bueno veamos, el ultimo hit: hussein barack obama premiado con el nobel de "la paz".

Es otro grado 33?

A cual "paz", a la guerra que le
hace a los que todavia no han nacido.

Acaso sera un compromiso para proteger a los sabios de sion?

Ja, estoy seguro que usaras el arma preferida del judaismo: Este es un antisemita, eliminenlo!!!!

Si porque no soportan que alguien le ponga el dedo sobre la llaga.

Pero sabes una cosa, eso ya no amedrenta. Tenes que buscar otro slogan o eliminar mediante la persecucion como lo hacia simon weissental.

Te acordas de el, Que el Diablo lo tenga en aceite hirviente!!!!

lunes, 12 octubre, 2009  
Anonymous fernando said...

Que paso spectator, no te gusto mi participacion por las veradades que te menciono y por eso lo censuraste.

Queres que leamos solo tus estupideces, verdad.

lunes, 12 octubre, 2009  
Anonymous fernando said...

Ja , parece que te dolido mis comentarios. No estas tratando con ningun ignorante.

lunes, 12 octubre, 2009  
Blogger Spectator2006 said...

En respuesta a los tres comentarios hechos el mismo día por el comentarista Fernando el 12 de octubre del 2009:

1) El comentarista supone que detrás de Spectator necesariamente debe haber algún judío, del mismo modo que los neo-Nazis de hoy en día suponen que todos aquellos que denunciaron o combatieron de mil maneras la locura del Nazismo Hitleriano o que ayudaron a salvar a miles de judíos de la barbarie Nazi también deben serlo (en demérito de todos aquellos católicos y cristianos reconocidos como Justos en la Avenida de los Justos entre las Naciones en Yad Vashem, justos claramente no judíos ni masones ni comunistas). Es el problema con los fanáticos de la ultraderecha, suponen demasiadas cosas, leen demasiado poco, y dan por hecho de que todo lo que suponen debe ser cierto o que los que les “lavaron” el cerebro les hablaron con la puritita verdad y nada más que la verdad.

2) En el trabajo sobre Traian Romanescu, se exponen claramente y en forma directa varias de las falacias y mentiras COMPROBABLES que hay en la demeritada obra de Traian Romanescu. El comentarista en ningún momento rebate con pruebas y documentos la exposición que se hizo de los fraudes en que incurrió Traian Romanescu. No solo para Spectator sino para cualquier académico y estudiante serio que se precie de serlo, si alguien afirma que Charlton Heston (el actor escogido para aparecer como Moisés en la película Los Diez Mandamientos y como el judío Juda Ben-Hur en la película del mismo nombre, por ejemplo), era judío, debe probarlo, no basta con que lo diga. En cambio, para los fanáticos del neo-fascismo, sus propagandistas no deben probar absolutamente nada, hay que creerles todo lo que digan, y el que no lo crea pues debe ser entonces un judío o un masón o un comunista laborando para la fantasiosa “gran conspiración judía masónica comunista”. Así de simples son los seguidores de estas patrañas, exhibiendo ellos mismos una ignorancia que parece rayar en retraso mental.

3) El eje central del esfuerzo de Spectator está centrado en la denuncia de una conspiración extraordinariamente peligrosa nacida en la ciudad de Guadalajara, en México, la cual basa su modus operandi en la fundación de sociedades secretas cohesionadas por el fanatismo ciego que le inculcan a sus militantes de quienes se espera que además de guardar el juramento de secrecía vitalicio que les imponen los cerebros de estas sociedades infernales vean con la mayor naturalidad del mundo el recurrir a la infiltración, a la traición, a la mentira, a la simulación, al engaño e inclusive al crimen si tal cosa es lo que se requiere para hacer que renazca el Nacional-Socialismo bajo un nuevo ropaje. En pocas palabras, los convierten en unos malditos. ¿No tiene absolutamente nada que decir acerca de estos tipos y acerca de esta terrible conspiración el comentarista? Será porque al comentarista le agrada que la ultraderecha se imponga sobre el globo terráqueo de esta manera. Todo esto es lo que denuncia Spectator. El que la propaganda chatarra que los cohesiona esté basado en una gigantesca pirámide de falsedades es un bono extra, pero eso ya es circunstancial.

4) El comentarista puso sus tres comentarios vitriólicos el mismo día esperando una respuesta inmediata e instantánea de Spectator, proclamando “victoria” y cerrando “triunfante” su venenosa diatriba afirmando que Spectator “no está tratando con ningún ignorante”. Y efectivamente, Spectator “no está tratando con ningún ignorante”. Porque el comentarista Fernando ni siquiera a ignorante llega.

miércoles, 28 octubre, 2009  
Anonymous Anónimo said...

Antes de que tuviera la oportunidad de leer este trabajo, en varios circulos sociales de Guadalajara me había tocado estar escuchando como al hablar despectivamente acerca de los miembros del clan Leaño de la UAG se refieren a ellos como los "malditescus", y como al referirse al gran patriarca de esa familia lo hacen llamandolo "malditescu number one", el "malditescu mayor" y "el gran sapo de todos los malditescus". Por fin caigo en la cuenta sobre el origen de todas estas mofas y burlas que hacen a sus costillas y a sus espaldas. De cualquier modo, no estoy muy de acuerdo con quienes piensan que a todos ellos hay que desecrarles y profanarles sus tumbas para no dejarlos descansar en paz cuando ya no esten en condiciones de poder ser protegidos por sus gorilas y sus guaruras matones. Eso como que ya no se me hace muy correcto, por mucho que sea el daño que le hayan hecho o que le esten haciendo a otros y por mucho que se hayan ganado en vida un desprecio de tal magnitud entre la sociedad tapatia en los lugares en donde son vistos con temor y desconfianza.

miércoles, 07 abril, 2010  
Anonymous pancho pantera said...

serán malditescus por los siglos de los siglos

sábado, 08 mayo, 2010  
Anonymous antiromanescu said...

Maldi-tecus que acusáis,
a los judíos sin razón,
sin ver que sois la ocasión,
de lo mismo que culpáis.

lunes, 10 mayo, 2010  
Anonymous Anónimo said...

SPECTATOR DIJO: Al hablar de la posesión de tales fotografías, “Traian Romanescu” no lo hace hablando en primera persona. LO HACE EN PLURAL, diciendo “TENEMOS fotografías en las que Roosevelt aparece con sus “hermanos” y llevando el mandil”. Aquí sin darse cuenta “Romanescu” se descubre a sí mismo no como un individuo trabajando solo emprendiendo una “cruzada” por su propia cuenta sino como parte de un equipo bien organizado de individuos.


Son curiosas y frecuentes las afirmaciones de Spectator cuando un autor criticado habla de sí mismo en plural: con su mente febril y alucinada, de inmediato imagina todo un entramado de contubernios, ligándolos infaliblemente a su dilecta y ubicua conspiración ultraderechista.

¿Patologías congénitas o adquiridas? ¿O simple admiración hacia sus fustigados?

viernes, 16 julio, 2010  
Blogger Spectator2006 said...

Obviamente, el comentarista anónimo que puso aquí sus observaciones el 16 de julio del 2010 ignora por completo lo que es el uso correcto de la semántica en la Lengua Española. Cuando en un escrito un autor pone algo como “tenemos una fotografía del Partenón de Atenas”, al hablar en plural incluyéndose a sí mismo se está refiriendo tanto a él como a su lector, compartiéndole la fotografía a la que hace mención y la cual aparece reproducida en su trabajo. Sin embargo, si el comentarista anónimo tiene en sus manos el libelo La Gran Conspiración Judía del pseudo-historiador revisionista Traian Romanescu, podrá comprobar por sí mismo con sus propios ojos que en ninguna parte del libro aparece reproducida la fotografía a la cual Traian Romanescu hace mención (y si no tiene el comentarista en sus manos el libro, entonces no sabe ni siquiera de lo que está hablando). Considerando las miles de mentiras con las cuales Traian Romanescu construyó su obra, al menos podría haber incluído la tal fotografía para darse a sí mismo una poca de credibilidad. Pero no la puso. Así que, cuando habla en plural en su trabajo diciendo “tenemos” sin anexar el objeto del cual está hablando, ¿a quiénes exactamente se está refiriendo? Ni modo que a los extraterrestres de la galaxia de Andrómeda.

En vez de perderse en vaguedades, el comentarista habría aprovechado mucho mejor su tiempo haciendo un esfuerzo para reinvidicar a Traian Romanescu de modo creíble. Spectator ha citado y ha expuesto con lujo de detalles algunas de las muchas mentiras y falsedades sobre las cuales Traian Romanescu apoyó su obra. El comentarista podría muy bien haber dicho algo como lo siguiente: “Cuando Spectator afirma que la actriz inglesa Elizabeth Taylor y el actor norteamericano James Dean no son judíos como lo denunció Traian Romanescu, Spectator miente rotundamente, y a continuación se citan las referencias documentales que demuestran contundentemente de manera rigurosa que Traian Romanescu habló con la verdad...” Nadie ha desmentido hasta el momento, sobre bases históricas documentadas y verificables, ninguna de las aserciones con las cuales se ha desenmascarado aquí a Traian Romanescu como un mentiroso nato. Lo que han tratado de hacer los apologistas de Traian Romanescu que todavía creen en él es salirse por la tangente recurriendo a disquisiciones de dialéctica y semántica, en vez de tomar el toro por los cuernos para refutar a Spectator del mismo modo en que Spectator lo ha hecho con Traian Romanescu, prefieren recurrir a la diatriba, a la calumnia y a la propaganda, ninguna de las cuales han sido aceptadas jamás como elementos de prueba por historiador alguno que se precie de serlo. Al no poder demoler a Spectator como Spectator lo ha hecho con el infeliz mendaz Traian Romanescu, los rabiosos admiradores de Romanescu (sobre todo los que residen en la ciudad de Guadalajara, Jalisco) están demostrando, ellos mismos, quién miente y quién no, quién basó su obra en la propaganda y en los dimes y diretes, y quién ha basado su obra en una investigación seria y concienzuda digiriendo y procesando enormes cantidades de material para poder entresacar lo verdadero de lo falso. De cualquier modo, si alguien insiste en querer ser engañado, ¡pues que lo sea!, en eso ni siquiera Spectator tiene problema alguno porque ciertamente no será Spectator quien ha de vivir en la ficción y en el engaño.

jueves, 29 julio, 2010  

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